BLOG DE CRÍTICA Y ANÁLISIS

martes, 13 de octubre de 2009

AA.VV. - "Gun Crazy: Serie Negra se escribe con B"

"Gun Crazy: serie negra se escribe con B"
Jesús Palacios y Antonio Weinrichter (Ed.)
T&B Editores
Madrid, 2008
Notas fundamentales del Film Noir
Con motivo del ciclo de cine negro celebrado en el Festival de Cine de Las Palmas, la editorial T&B Editores lanzó este "Gun Crazy: serie negra se escribe con B", cuyos editores son los reconocidos Jesús Palacios y Antonio Weinrichter, de larga trayectoria en los medios españoles y con una vasta producción bibliográfica. Ya debería hablarse y mucho de la colección sobre cine de esta editorial madrileña, a la cual le debemos numerosos títulos fundamentales sobre temas no muy divulgados en nuestra lengua.
Muchos son los motivos que demuestran la calidad temática y de enfoque de este libro, pero adelantaremos la diversidad en tanto al género y su precioso y heterogéneo abanico respecto al Noir.
Comienza con una excelente aproximación al género por parte de los editores; un artículo de Quim Casas sobre el cine negro serie B; le sigue uno de José Antonio Hurtado sobre el film Out of the Past de Jacques Tourneur; otro sobre las parejas fugitivas en el film noir por Francisco Ponce; luego un maravilloso resumen del concepto de ciudad en el género, en cuanto a su articulación y mostración; un enfoque sobre la música en el cine negro americano por el especialista Roberto Cueto; a continuación y comenzando la tercera parte del libro, la relación con el cine de tres grandes escritores de la novela negra: Charles Williams, Mickey Spillane y William Irish (también llamado Cornell Woolrich) escrito por Hernán Migoya; un ensayo brillante de Antonio José Navarro sobre el siempre olvidado Joseph H. Lewis seguido de otro artículo del mismo autor sobre el director Phil Karlson, de quien explica su olvido a partir de la ausencia de una obra maestra en su trayectoria pero que generó películas increíbles dentro del género; nuevamente Navarro analiza al director Edgar G. Ulmer (paradigma del Noir, recuerden Detour); luego un artículo de Carlos Losilla sobre Fritz Lang y el fin del cine negro -por otra parte, todo libro que hable del género siempre cae en el más grande del género, el vienés Fritz Lang-.
Por último y en la cuarta parte del libro, una recopilación de artículos fundamentales sobre el género aparecidos en diferentes ámbitos, a saber: "Hacia una definición del Film Noir" por Raymond Borde y Èttiene Chaumeton, que es el capítulo 1 del legendario e inconseguible "Panorama del cine negro" de estos mismos autores y publicados en castellano por Ediciones Losange en Buenos Aires en 1958; "Notas sobre el Film Noir" de Paul Schrader, artículo de este notable director aparecido en Film Comment en 1972, del cual se hace la primera traducción al castellano y el cual posteamos en su original inglés hace ya algún tiempo en este sitio: digamos que el libro solo es imprescindible con esta traducción; luego uno de Weinrichter sobre la Femme Noir aparecido en "Imágenes del mal - Ensayos de cine, filosofía y literatura sobre la maldad"; luego otro de Palacios sobre Anton Lavey y sus lecturas satánicas del género; uno sobre Los Ángeles como ciudad del Noir por parte de Mike Davis del libro "El género negro" editado por la madrileña Lengua de Trapo; otro de Palacios titulado: "Caspa Fiction" parodiando el título del film y releyendo editoriales y temas de antaño; otra vez Palacios y otra vez sobre Fritz Lang en este caso sobre el film Scarlet Street y finalizando ambos autores en sendos artículos sobre el genial Jacques Tourneur.
¿Tiene sentido agregar algo más? Un libro para disfrutar, para releer y sin dudas el mayor compendio de artículos sobre el género. Agrego más, excede el placer del género, este libro es obligado para quienes amen el cine.

viernes, 9 de octubre de 2009

Jaume Collet-Serra - Orphan (2009)


Gran film de horror
Y gran film porque establece de entrada la clave de lectura y su correspondencia y analogía con el gran film de horror de todos los tiempos: El exorcista. ¿Pero desde qué lugar? Digamos que justamente se establece a partir de la corporización del demonio en el cuerpo de una niña pequeña, pero, añadiendo que tal relación es más indirecta. Veamos. Esther es una niña de nueve años que no es lo que parece, ha causado la muerte y el horror a su paso y en su historia, su país de origen es un lugar que habla otra lengua pero Esther no ha tenido problemas en manifestarse en un inglés perfecto y en poco tiempo (el diablo habla numerosas lenguas), seduce con un cuerpo femenino al hombre de la casa luego de verlo -y a través de un espejo, digamos- teniendo relaciones con su esposa, se presenta amable en su imagen exterior para sociabilizar en consecuencia, manipula a través del miedo a los más jóvenes y a través de la inteligencia a una veterana psiquiatra, tanto ésta como el esposo son incapaces de ver los signos que emergen de la niña la una por su dirección científica y única, el otro pues ha dejado de creer y su ceguera es simultánea a no reconocer lo que va sucediendo, el origen del demonio como ángel caído -esto es surge del cielo- tanto como Esther surge de un orfanato gobernado por la iglesia, su indumentaria que prevalece como único signo de tiempos que no se corresponden con la actualidad manifestando claramente su "no ser" de este mundo, los exactos dibujos del mal que solo podrán verse ante determinadas luces, esto es, solo desde una perspectiva única podrá "mirarse" la verdadera identidad del Mal en esta niña. Piénsese por lo demás la "orfandad" de esta "criatura".
Desde la culpa y el error del pasado el personaje femenino de Kate Coleman intentará proteger a sus hijos combatiendo la incredulidad del resto de los personajes. Porque como ocurre en estos tiempos desacralizados, el ver estará reservado a quienes quieran hacerlo. Y desde ese lugar combatirá al demonio. Portando una luz en la oscuridad, hundiendo a su enemigo al fondo oscuro y oleoso de una profundidad abisal, desprendiendo su cuerpo crucificado en una cama del hospital y arrastrando las heridas estigmáticas del fondo del abismo (recordemos que la lucha con la bebida es justamente la respuesta ante la tentación del mal y su triunfo además), etc.
Mucho y demasiado habría para agregar respecto a la sordera y mudez de su hija, la actitud de su hijo que se posiciona como un marginal en el seno de la familia, la ocupación laboral del marido, etc. Pero por sobretodo, al dialogar con el film anteriormente mencionado y hacerlo desde el reconocimiento y el uso metafórico -en el film de Friedkin la aparición del mal era directa-, Collet-Serra articula una película de género que asusta, tensa las espectativas del espectador y lo arrastra con la utilización genuina de las constantes del género. Puntaje: 9

domingo, 20 de septiembre de 2009

El síndrome Gustavino - Carlos Trillo / Lucas Varela

"El síndrome Guastavino"
Guión: Carlos Trillo
Dibujos: Lucas Varela
Editorial Sudamericana
Buenos Aires, 2009


La mejor historieta argentina

Serializada en la nueva etapa de Fierro, este Guastavino es, ni más ni menos, la mejor novela gráfica publicada en estos lares en los últimos tiempos. Y a lo que habría que agregar que la lectura "de corrido" que permite esta excelente edición de Sudamericana le otorga la jerarquía que merece.

Guastavino es la contracara de la historia. Es el otro lado del otro lado. es la intromisión en uno de los personajes más patéticos gestados en la historieta argentina. El hijo de un torturador que queda anclado en el pasado y que disemina en el presente todos los tópicos nefastos y terroríficos que vivió, vió o fue parte. Porque lo loable del tándem Trillo-Varela es que presenta un personaje tan humano que se va desintegrando poco a poco en su conciencia, es un niño adulto que se ata a su enfermedad para no salir más de ella, porque de lo patológico de Gustavino pocas dudas quedan, pero que además hace visible a la sociedad entera en tal patología.

Esta historieta, demanda una lectura inmediata desde el campo del psicoanálisis pero, y también, de la historia argentina de los últimos 30 años. Porque Guastavino en sus días tuerce más y más cualquier posible margen de piedad, cada paso de lo torna algo más ridículo, un poco más detestable y siempre despreciable. Porque, y por sobre todas las cosas, Elvio Guastavino es víctima de la Historia Argentina. Allí se refleja lo que nos devuelve esta historieta, el nacer viendo el infierno y no salir más de allí.

Con un manejo de color tan particular y exquisito, todos los flash-back están en un grisáceo cinematográfico, más cuando uno termina de leer esta obra superlativa, queda la sensación que ese grisáceo nos envolvió demasiado fuerte. Enorme el mérito de Trillo, que con 35 años de guionista sigue gestando más y más de la mejor historieta argentina.

Un cómic histórico y psicoanalítico y que también se encuadra en el del género de terror. Allí radica su crueldad, el ser demasiado argentino. Este cómic es el emergente de nuestra historia, a hacerse cargo también de ello. Puntaje: 10

miércoles, 19 de agosto de 2009

Dorota Kedzierzawska - Pora Umierac (2007)

Foto más fotos más gancho
Digamos que una viejita de unos noventa años vive en una extraordinaria casona acompañada por la excelente perfomance de Philadelphia -una perra increíble (sí, un can)- y que tal propiedad es deseada por un vecino de enfrente de autos lujosos, mujeres caras y secuaces al tono. Todo en medio de un bosque y donde la propiedad de la abuela está enfrentada además por una escuela de música para niños.
Sí, también el único hijo de esta señora se venderá al vecino de enfrente para venderle la propiedad bajo engaños.
Y mientras esta trama pequeña, cristalina, apenas hilvana lo que de verdad importa en los que nos relata: el final y una decisión por demás de previsible.
Entre los Flash Back de la anciana que rememora sus días felices como bailarina y elastizado cuerpo, sus recuerdos de su hijo niño y un futuro que es presente siniestro, y la obesidad y estupidez mayúscula de su torpe nieta, una serie repetitiva de imágenes ralentizadas que comienzan exactamente dónde comienza la música edulcorada (el leiv-motiv del piano recuerda las peores musicalizaciones del cine argentino), decía o aclaro que es el típico film que motiva al engaño.
Su pretenciosidad fotográfica en blanco y negro está acorde con esa opinión del mundo que termina en un tiempo pasado y que solo se sostiene en la pareja de profesores de música.
El upper cut recurrente al menos se silencia en los planos finales que explican mejor el film con un travelling que se eleva al cielo. Quizá el film estuvo allí todo el tiempo para llegar a ese movimiento de cámara. La prodigiosidad de la perra y un verdadero esfuerzo actoral de Danuta Szaflarska sostienen por momentos el resto del metraje. Puntaje: 5

Dashiell Hammett - Cuando uno está de suerte

"Cuando uno está de suerte"
Dashiell Hammett
Editorial Debate
Madrid, 1990
El Griffith del género negro
Dashiell Hammett publicó apenas un puñado de novelas y eso le alcanzó para trazar las bases de todas las vertientes del género negro y fue, además, partícipe fundamental del nacimiento del mismo allá por la década del `20 del siglo pasado.
Pero sumadas a estas novelas, este escritor publicó en diferentes medios -generalmente revistas afines al género negro como la famosa y pionera revista Black Mask-, poco más de cincuenta relatos cortos, destacándose como personaje central de estos cuentos el Continental Op; sí, un personaje sin nombre pero que está nominado a partir de su operar en la empresa de investigaciones para la cual trabaja. Aunque sí tienen nombre y apellido sus compañeros de trabajo que suelen aparecer reiteradamente acompañando el accionar de este héroe por demás de particular. Estos compañeros como Bob Teal, como Dick Foley, etc; le ayudarán para seguir a personajes dudosos con la soberbia habilidad de Hammett de que el primero de ellos será asesinado en un relato que el Continental Op resolverá avasallando todo lo que se cruce en el camino.
Y si bien sus novelas "Dinero sangriento", "Cosecha roja", "La maldición de los Dain", "El halcón maltés", "La llave de cristal" y "El hombre delgado" trazaron todas las variantes del roman noir, en estos increíbles cuentos pueden encontrarse de los mejores relatos del género. Uno solo de ellos dará lugar a una novela larga por cualquiera de los que le continuaron.
La editorial Debate de España publicó en siete volúmenes la totalidad de los 55 cuentos escritos por el más grande de todos. Aquel que trazó el camino para que todo el resto supiera cómo escribir un cuento negro.
Si Sherlock Holmes operaba desde un cerebro y una inteligencia privilegiada para que todo confluyera a la lógica suprema, para el caso del Continental Op todos los trazados serán físicos, desde sus desplazamientos por distintas ciudades hasta un tour de force que le llevará pechando a sospechosos y criminales.
En este Cuando uno está de suerte ocho de sus cuentos demuestran cómo y de que forma Dashiell Hammett fue el más grande de todos, y en su prolongada soledad y abstinencia de escritura mas no de alcohol, el eterno maestro. Puntaje: 10

lunes, 17 de agosto de 2009

Martin Scorsese - Goodfellas (1990)

Los buenos tiempos de Scorsese
O cuando el cine de Scorsese comienza a virar en una hiperkinética puesta en escena sin perder de vista el porqué cada cosa está en su lugar. Nada más claro que en este film la cuestión de lo caótico de la vida "ordenado" en la puesta. Sí, pero sin perderse del eje que constituyó todo su cine hasta ese momento.
Película de género, filme de gángsters. La historia es relatada en primera persona por el personaje de Henry, educado por los dos bordes en que se constituyen sus amigos: Jimmy y Tommy; el primero un Robert De Niro apegado a la regla, el segundo un Joe Pesci desaforado e ilimitado. Desde la línea "recta" de Jimmy hasta la línea que se pierde en espiral infinito de Tommy. Y desde el consumo histriónico de cocaína, Henry mediará en la puesta representativa desde una mirada que poco a poco se tornará más y más paranoica.
La película tiene un tempo que se asemeja y demasiado al son del consumo del personaje que se perderá en la droga y en la que arrastrará poco a poco a todos los que le rodean. Pero no por la guía de alguno de sus dos amigos en particular, sino justamente porque esa guía se hará bifronte, obligando a Henry a escapar de su lugar de origen, y hacia ninguna parte.
Henry entonces pierde toda identidad, se pasa al otro lado y deja de ser parte de esa familia de amplios horizontes.
Es también cuestión central que los tiempos le jugarán en contra. La década del `70 en donde está ambientada la historia, es un momento álgido y de terminalidades violentas en cuanto a ese resolver continuo de situaciones. Y Henry queda no solo en medio de las decisiones de sus amigos, queda también en medio de la historia. Y al perderse de su origen sanguíneo, claramente manifestado en esa infección que lo irá contaminando, lo histórico lo irá poseyendo.
Del mito a la historia Henry aprenderá de traición y delación. Los valores que allí lo llevaron, los que lo convirtieron en "algo", los intercalará por lo más macabro: el pasar a ser nadie; y dentro del programa de protección de testigos Henry salvará su cuerpo más no su alma.
En Scorsese siempre estará presente lo católico en todas sus manifestaciones. Todo su cine hasta esa fecha es deudora de esa constitución. No entenderlo de ese modo es vaciarlo de contenido. Y justamente a Martin Scorsese, para quien -y como debe ser-, forma y contenido son indisolubles, o mejor, son exactamente lo mismo. Puntaje: 10

"Two and A Half Men" (Temporada 6)

"Two and A Half Men" - Sexta temporada (2008-9)
Más Charlie, Alan y Herb, menos de Rose
En esta temporada, como habíamos comentado al final de la temporada anterior, determinadas cuestiones respecto al accionar de los personajes y de las resoluciones argumentales debían ahondarse. Y así ocurrió.
Si en la temporada anterior Charlie dio un paso atrás en el momento de dar el sí y Alan se cuestiona la paternidad en el embarazo de Judith, esta temporada se encargará de resolver y profundizar estas centrales líneas directrices.
Algunos personajes, como el de Rose, irán quedando paulatinamente de lado, a la par de que el personaje del doctor Herb Melnick irá sumando presencia. Y esto agregará un despliegue distinto en la serie. El cariz que adquiere con la presencia de Ryan Stiles, enmascara el sit-com con una presencia de humor mucho más físico que, digamos, el tinte casi surrealista en el carácter neurótico de Rose.
Y así como la serie mantiene un nivel de altísima calidad deudora del resto de las temporadas, el final de la misma abre interrogantes que no aparecían en temporadas anteriores, garantizando de esta forma al menos la consecusión de una temporada más.
No sería de extrañar la presencia de nuevos personajes -de hecho, la relación de Charlie con Chelsea agregó a esta última como un personaje central en la segunda mitad de la temporada-, y posiblemente el ya no niño Jake es probable que ocupe centralmente algunos capítulos.
Como siempre, Charlie se sentirá más cómodo en un sillón y la televisión que con su mujer, excepto para ir a la cama, claro. Un sit-com que poco a poco renueva personajes y situaciones, permaneciendo presentes siempre sus mejores logros. Puntaje: 9

domingo, 9 de agosto de 2009

Olivier Marchal - MR 73 (2008)

La pérdida del reino
Louis Schneider es un policía que ha perdido la brújula; corrige un colectivo urbano de su recorrido para ir a ninguna parte: Louis ha caído en el abismo. No es el alcohol lo que lo ha llevado allí sino la idea del abandono de Dios. El tour inicial en el bus con gente metaforiza su pérdida del reino, bien visible en numerosos flash back. Y en esa caída y vuelta a la Tierra Louis arrastra aquello en lo que se ha convertido: sus lentes rojizos tornan en una perfecta mirada desganada y diabólica (y no como entendió el despistado Javier Ocaña en su nota de El País que lo interpretó como preciosismo sin sentido).
La búsqueda de un asesino serial junto a su amigo y compañero ha fracasado; y su problema con el alcohol lo margina de la investigación.
Por otra parte, un hombre está a punto de lograr la libertad luego de casi 25 años en la cárcel: es Subra, un supuesto redimido y asesino de un matrimonio, entre tantos delitos. Pero una de las hijas no olvida y se lo recordará en una carta: le otorga identidad a lo que dejó en su nefasto camino. Y justamente el hombre que lo atrapó fue Louis. Y él sabe que Subra no es ya un hombre sino un monstruo.
Louis también lo ha perdido todo: su hija en un accidente de auto y un catatónico estado de su mujer en el mismo suceso. ¿Por qué sigue viviendo Louis? No seguir viviendo es su respuesta. Y no deja de mirar hacia lo más oscuro del abismo.
Y en ese mirar arrastrará a todos y a todo: hasta saber cristalino su destino. Y allí va Louis. Con la MR 73, decidida herencia de su amigo, en busca de algo parecido no a la redención, sino en despedirse con precisión de lo más desahuciado del mundo. Louis ya no puede más.
Si Olivier Marchal había sorprendido con su anterior "El muelle", este film rescata lo mejor del polar, ese término que designa al policial francés de la mejor cepa. Golpea en el alma como el mejor Jean-Patrick Manchette, esos golpes que se dan no por no creer en nada sino por creer demasiado en todo, revestido de un falso nihilismo.
Y aunque esa sordidez lo va envolviendo todo, también aparece esa luz resplandeciente hacia el final, esa que enciende Louis con el acero de su arma. Y en estos tiempos en que todo orilla lo genuinamente ordinario, Marchal sobresale con tosca elegancia. Puntaje: 9

Michael Mann - Manhunter (1986)

El mejor Dragón Rojo
Basada en la novela de Thomas Harris: "Dragón rojo", y antecesora de la notable "El silencio de los inocentes" de Demme y muy superior de la posteriormente filmada "Dragón rojo", de Brett Ratner, este film de Mann se obtura entre los silencios y planos de fuerte significación a los lastres del exitismo visual de su serie televisiva "Miami Vice".
Mann desarticula la vuelta de tuerca final y logra una película mucho más efectiva y desacartonada que la versión de Ratner.
Las marcas del tiempo aparecen en los excesivos momentos donde Mann se regodea con imágenes "fotográficas" al son del percusionismo musical de los `80. Pero también en la brillante caracterización de William Petersen como Will Graham, el hombre que logra pensar como el asesino serial al que perseguirá. La pátina de introspección en Petersen es tan oscura como la del propio Lecter y ese es el tono más logrado de la película.
Un asesino serial de luna llena entra en determinadas moradas donde elimina en una inexplicable puesta en escena a todos los miembros de la familia. El modus operandi no puede ser descifrado por el FBI y para ello recurren a Will Graham, el hombre que ha atrapado al famoso Hannibal Lecter. Pero Will está retirado pues tal arresto lo ha dejado con marcas físicas y mentales que aún permanecen.
Will se hará cargo, y para ello se internará en las profundidades de su mente, aún sabiendo que eso lo desarticulará de su status quo de tranquilidad de playa.
Un Michael Mann que muestra muchísimo de lo bueno que nos traeran sus films posteriores. Puntaje: 8

jueves, 23 de julio de 2009

"The Unit" (Temporada 4)

"The Unit" - Cuarta temporada (2008-9)
Verticalidad, acción y estoicismo
La cuarta temporada hará crisis literalmente, directa e indirectamente en las relaciones de pareja: sí, desde un matrimonio hasta una insólita separación. Porque de esa doble vida que llevan las parejas de los soldados de la unidad, hará eclosión en un mundo puramente mametiano: nada de lo que vemos será verdad y, por supuesto, nunca sabremos a ciencia cierta cuando termina de develarse lo verdadero de estos soldados. Y así como todo es doble y especular, quienes dudaron se fortalecerán, y quienes estaban rígidos se resquebrajarán haciendo tronar el suelo a partir de sus decisiones.
Y la serie seguirá mutando, desde la llegada de un nuevo integrante hasta la salida honoraria de uno de ellos, desde la muerte de uno de sus integrantes principales, hasta la ida de una de sus mujeres.
Y si no faltarán escenas de acción cada vez mejor filmadas, tampoco faltarán capítulos a la altura de su creador que en este caso dirigió solo el primero, pero escribió varios otros.
De uno de ellos sale este diálogo ejemplar, entre Tom y Charlotte, el Coronel a cargo de la Unidad y su mujer, respectivamente:
Charlotte -...No soy tan poderosa como crees. Las mujeres no somos tan poderosas como crees...
Tom -¿Es cierto?
C. -Sí, es cierto. Y te contaré una más. No hay ninguna diferencia entre ninguna de nosotras. Son solo "Betty" y "Verónica", todo una ilusión...
..........................................
C. -Sí, debes tener cuidado con lo que deseas.
T. -¿Qué?
C. -Dije que debes tener cuidado con lo que deseas.
T. -Debemos tener cuidado con todo.
C. -Sí,eso es verdad.
T. -¿Y qué nos queda?
C. -¿Que nos queda? No autocompasión.
T. -Oh, no.
C. -No te autocompadezcas porque tienes elección.
T. -No lo haré.
............................................
C. -Nunca te pregunté por tu triste historia. ¿Sabes por qué?
T. -¿Por qué?
C. -Porque la tienes tatuada en la cara.
...........................................
C. -Pero yo no te amo por lo que tú haces...
T. -¿Y porqué me amas?
C. -Bueno, esa es la cuestión. Si tu eres un traidor, si tu eres un farsante, si siempre...siempre escoges mal... ¿Quién podría amar a un hombre así?
T. -¿Quién?
C. -Sí, quién?
T. -¿Sabes por qué te amo Charlotte?
C. -No me amas, Tom. Me amabas cuando era Shiva destructora de los mundos. Es a quien podrías amar...o a una puta rusa... Es a quien podrías amar Tom, quien verifique tu fe en las mujeres... Es a quien podrías amar, la chica mala. Quiza esa es la única clase de mujer que hay. ¿No sería eso reconfortante?...
..........................................
Una serie que muestra en la superficie todo lo que de verdad esconde. Y debajo de la acción física, el duelo solo pasa por conocer. Y sabemos cada vez más. Puntaje: 9

Ryûhei Kitamura - The Midnight Mead Train (2008)

El último Subte
Una pareja de jóvenes: ella, Maya, fontanera; él, Leon, fotógrafo esperando la oportunidad de dar el salto. Cuando un amigo en común lo conecta con la afamada directora de una importante publicación recibe el veredicto: sus fotos "casi" son geniales, solo le falta el momento después. Como si gatillara un momento antes de que la realidad lo atraviese, como si solo alcanzara con esperar un momento o seguir disparando hasta que acabe la secuencia.
Leon comienza a buscar la imagen ideal. Y cuando sigue a un grupo de vándalos en las escaleras del subte que intentan robar y violar a una modelo, Leon los detiene inteligentemente por una cámara de seguridad. Y la modelo sonríe y sube al subte. Solo que esa fotografía será la última.
Cuestión que Leon se da cuenta y se lanza a buscar la consecuencia que restaba en la sonrisa de la modelo.
Pero algo ocurre en los vagones y ya son muchas las personas que desaparecen.
Desde el guión de Clive Barker, aparecerán escenas de descuartizamiento, laceraciones y antropofagia. En este guionista -y también escritor, director, etc.-, es común la convicción a través de sus obras de que habitamos un mundo paralelo que coexiste al nuestro. Y ese mundo es oscuro, sanguinoliento y su supervivencia es tan excecrable como sus rasgos corpóreos. Difícil describir la constitución física de aquellos que cohabitan junto a nosotros: todos los rasgos abominables son posibles y aparecen literalmente en el film.
La búsqueda de esa fotografía perfecta llevará a Leon a conocer ese otro abismo. Uno que de tan negro no tendrá fin. Y allí se internará para complacer a su Madrina.
Y no dejará de arrastrar a Maya, a su amigo y a mucha gente que conoce la existencia de ese mundo subterráneo.
Lo mejor del film es una cierta convicción de que esto ocurre. Que ese otro mundo existe. Eso es lo que la puesta en escena transmite. Y dentro del género este film resulta valioso, pero solo para aquellos dispuestos a soportarlo. Puntaje: 7

miércoles, 22 de julio de 2009

Tony Scott - The Taking of Pelham 1 2 3

El montaje y una buena historia
Los últimos films de Tony Scott son una invitación a ver cine. Es decir, a ver las películas en la gran pantalla. Si quedan films como estos es muy posible que el cine, aún, de pelea contra el alto nivel de las series norteamericanas.
El controlador de trenes Walter Garber entabla un duelo particular con Ryder, que ha secuestrado el subte justamente llamado Pelham 123. Hasta aquí lo de siempre, que los rehenes, que las exigencias, que todo va en serio, etc.
Pero si algo distingue a las última películas de Tony scott son las cuestiones de montaje. Sin dejar de encuadrar con pleno uso del concepto y rigor clásicos, Scott subvierte justamente en el entre de cada plano: es un movimiento, una serie de planos que desfiguran los cuerpos, el uso de ópticas "gran angulares" para desfigurar los cuerpos y las imágenes, y, aquí lo más original, una consecuencia formal entre plano y plano con"ese relleno", logrando que la película se desplaze con aceleración constante, y en esa aceleración constante uno queda atrapado sin más remedio en esa sucesión de imágenes sinfin.
Si a ello le agregamos que Scott ha tenido últimamente el tino de contar buenas historias (en este caso es una remake del muy logrado film homónimo dirigido por Joseph Sargent en 1974), podemos decir que estamos ante otro gran film de Scott.
No cómo su anterior Deja Vu, pero siempre vale la pena. Al menos el último Tony Scott. Puntaje: 8

David Mamet - The Spanish Prisoner (1997)

El eterno simulacro
Joe Ross ha diseñado un "proceso" que llevará a un revolucionario cambio en el mercado, pues este invento es único en el mundo. Un auténtico McGuffin hitchcockiano del cual nunca sabremos a ciencia cierta de qué se trata.
Y viaja al Caribe junto a los dueños de la empresa donde trabaja para buscar captar a un grupo de inversores que posibiliten la finalización del "proceso". Y por supuesto, lograr la certificación del reconocimiento monetario por su imprescindible aporte.
A partir de allí, Joe se internará en una auténtica pesadilla. Y siguiendo al maestro, Joe será -el también hitchcockiano- falso culpable.
De principio a fin Mamet despliega aquellos temas que le son tan caros, únicos y profundamente inteligentes.
Porque el cine de Mamet se construye siempre como una interrogación del simulacro, aquello esencial y especial que deviene de toda la historia del cine. Y en esa apuesta constante, el gran Mamet constituye una trama cerrada, de pocos pèrsonajes y donde nada de lo que vemos será como lo vemos. Siguiendo el punto de vista del personaje, otros personajes nos edificarán una trama que a más cierta más problemática, y a más falsa, más verdadera.
Desde esa progresión, Joe Ross portará el rasgo de Boy Scout, como lo llama su amiga Susan Ricci (la siempre enigmática, sonriente y maldita Rebecca Pidgeon); sí, pero también Joe purgará aquel pecado que más tarde reconocerá. La ambición del dinero de Joe será inversamente correspondida con un juego centenario, la famosa trampa del "prisionero español".
Todo lo que tendrá en sus manos será, en un momento, una suma de páginas en blanco. La misma materia que constituyen sus sueños. A Joe no lo salva la fe, lo salva su excesiva bondad. Y Mamet cierra el círculo perfecto. Puntaje: 10

martes, 21 de julio de 2009

Dario Argento - The Mothers of Tears (2007)

La excusa para el horror fílmico
Última parte de la trilogía que comenzó en Suspiria (1977) y continuó en Inferno (1980). La aparición de la Madre de las Lágrimas -la más terrorífica de las tres-, a partir de la apertura de un ataúd más uno pequeño adosado a él, que contiene el tejido que conlleva el poder-; y todo a partir de la estudiante de artes Sarah Mandy (Asia Argento) quien junto a su superiora desatan el infierno al abrir el mismo.
Una serie de detalles dan la idea precisa de lo que este film resulta: el momento en que la Madre de las Lágrimas se coloca la vestimenta es un paneo que acompaña el movimiento, desplazándose por el cuerpo desnudo de Moran Atias y deteniéndose un plus más de tiempo en su cola; un travelling sin sentido que acompaña a Sarah al internarse en la morada de la Madre de las Lágrimas solo para dotar a la película de cierto rasgo de autor fílmico: un travelling tan innecesario como vacío.
El guión, escrito por el mismo Argento también, contiene toda la serie de lugares comunes: un origen "religioso", violencia y escenas gore "acordes" al género y varios desnudos y escenas sexuales por igual motivos que los anteriores.
Ahora bien, entre el paupérrimo guión de Argento, su resolución fílmica grandilocuente y apurada, las actuaciones más que lamentables de Asia Argento y de Moran Atias, uno no sabe por donde empezar a recordar tal pérdida de tiempo en su visionado. Y decir actuación a lo de Asia Argento es ser generoso, aclaro.
Quizá todo se trate de un malentendido de mi parte y el film solo sea una ironía del género y de sus films anteriores. Sólo ese podría ser un consuelo.
Dario Argento ha conocido tiempos mejores. Éste filme debería erradicarse de su filmografía. Ya no sé si es acorde o no a ello. Puntaje: 2

Rubem Fonseca - La cofradía de las espadas

"La cofradía de las espadas"
Rubem Fonseca
Editorial Norma
Bogotá, 2001
Humano, demasiado humano
Ocho cuentos, a la vez de disímiles, a la vez que surcan caminos diferentes.
El punto de vista de un asesino en un incesante ida y vuelta de epístolas, una pareja de "abnegados" que llevarán a un personaje a un destino incierto, una muerte natural que no suspende ni la fiesta de la alta sociedad, un trabajo por encargo que debe terminarse, una defensora de los derechos de los animales que vale su precio, un homenaje a Jean-Luc Godard representado en una obra teatral cuyos espectadores son los mismos lectores y que se construye con la misma disgresión del relato cinematográfico, un día en la vida de dos amantes que tienen sexo hasta el final, y claro, el cuento que da título al libro, una cofradía -y como tal, secreta, oculta-, donde el principio básico es lograr tener orgasmos sin eyaculación.
Todos los cuentos de este libro tienen un tema en común y es la cercanía con la muerte. Como ella atraviesa los relatos pero no desde el margen sino como cuestión central y en la que los distintos personajes resolverán, como puedan y también tornando a estos hombres y mujeres en esas "pequeñas criaturas" como gusta llamar Fonseca.
Leer un libro de Fonseca es aventurarse a un mundo oscuro pero a la vez conocido. De tan cercana la muerte también lo es el orgasmo: en ambos se iguala la cuestión del límite y de esa forma se traspasa una frontera. Qué hacemos allí, como bordeamos la instancia y cómo traspasamos la valla.
Rubem Fonseca nos impulsa una y otra vez a acercanos a ella de formas diferentes y repetidas. No otra cosa es el cuento "A la manera de Godard", donde una mujer y un hombre, enfrentados ideológicamente por cuestiones temporales y por ende futiles, redescubren una especie de verdad en el contacto físico y dejando que las palabras poco a poco hurguen en sus cuerpos para revertirse en otra cosa.
Si la muerte y el sexo homenajean estos cuentos, también lo es que cada uno está bautizado en sangre. No podría ser de otra forma. Rubem Fonseca es humano, demasiado humano. Puntaje: 8

lunes, 20 de julio de 2009

Sidney Lumet - Find Me Guilty (2006)

30 años no son nada
Jackie Dee, miembro de la Familia Lucchese y ya cumpliendo una condena de 30 años, fue juzgado junto a 20 de sus compañeros de la Familia en el proceso judicial más largo de la historia de los Estados Unidos. Enfrentaron 76 cargos y desde la actitud de Giacomo "Jackie Dee" DiNorscio, quien pese el desacuerdo del jefe de la familia decide defenderse a sí mismo, el juicio se transforma en una auténtica performance ante el estrado.
Fueron vanos los intentos del F.B.I. para lograr su colaboración y delatar así a sus amigos. Jackie hace gala de una summa recurrente de facetas simpáticas para conmover al jurado.
Película extraña, y en el dudoso sentido del término. Sidney Lumet, a través de este personaje, nos lleva a la temprana empatía con un delincuente de la peligrosa familia neoyorquina.
Aclaramos, que también el Marlon Brando de The Godfather nos provocaba lo mismo; pero a diferencia de esta película de Lumet, a Cóppola no le interesa en lo más mínimo la cuestión "histórica": a Cóppola le interesaba el poder y el orden político de "América".
Aquí Lumet se encuentra, pareciese, más relajado en lograr buenas actuaciones -por lo demás, un sello de su parte-, pero para decir...nada. O peor aún, para decir, entre otras cosas, que se puede ser asesino pero si se es simpático, tendrá la anuencia del jurado, y claro, de ese Dios siempre sobrevolando el aura de los films.
En la línea siempre a desconfiar del incorrectismo político, Sidney Lumet mantiene esa constante de opinador de temas de turno, o silencioso que dice más que mil palabras. En esta película, el director habla hasta por los codos, en un film secundario, casi clandestino y gris en todas sus facetas.
Cuesta creer que el jurado se haya solidarizado con este cretino y dejado a todos los integrantes de la Familia libres. Si la apuesta fue esa, Lumet cumple con la descollante actuación de Vin Diesel y un notable Ron Silver en el papel del juez.
Un film anónimo, casi, que guía los principios éticos a ninguna parte. Puntaje: 4

Hard Boiled - Frank Miller / Geof Darrow

"Hard Boiled"
Guión: Frank Miller
Dibujos: Geof Darrow
Norma Editorial
Barcelona, 2008
Miller más Darrow es suficiente
El comienzo de ésta novela gráfica no podría ser mejor. Viñetas de página entera y a doble página para desarrollar un relato de violencia dibujado por el experto en detalles Darrow. Y entonces también es posible ver 29 viñetas en una sola página!! Narrando con maestría, y de la mano de Frank Miller en su mejor momento, este relato retoma, cambiando apenas algunas facetas, uno de los temas de Blade Runner: ¿es hombre o máquina?...¿cuánto de humano hay en un individuo?...¿somos nuestra memoria?...
Digamos que una especie de cazador de androides semejantes a los humanos, vuelve una y otra vez a pensar ese eterno: ¿quién soy?... O como negarse a saberlo para seguir en esa burbuja, que al menos lo tranquiliza...Y la verdad duele demasiado.
Y mientras tanto se despliegan en las más de 100 páginas una trama que apenas ha servido en otros casos para una historia de algunas hojas.
Pero detrás de estos nombres del cómics, todo fluye al mejor estilo manga. Un dibujo exuberante y detalles que obligan o permiten una lectura minuciosa de un dibujo por demás de detallado. Pocos diálogos y una violencia muy propia de los temas que a Miller le son tan afines.
Galardonada en el prestigioso premio Eisner como mejor equipo completo, tanto Miller como Darrow son autores de una historieta que posee un despliegue visual impactante que obliga a una placentera relectura. Puntaje: 9

miércoles, 15 de julio de 2009

Mario Monicelli - Amici Miei (1975)

El humor cómo respiro
En oportunidad de asistir al Festival de Mar del Plata del año 2007 -sí, con sus increíbles y lúcidos 92 años-, el director Mario Monicelli explicaba que un film como éste, que ironizaba sobre la sociedad de ese tiempo, sería ahora impensable, que el humor pasaría por reírse de políticos o de los estamentos del poder.
Y pareciera que esto sería cierto...Pero entonces...¿Por qué este film nos sigue deleitando?
Entre otras cosas, y para no extenderme demasiado, porque un film no solo nos cuenta aquello que sucede en la puesta en escena, sino también ese momento sagrado que es el tiempo de la realización, y mucho más en un film que retrata su época.
Un grupo de amigos se junta periódicamente y sale de "caravana", un día entero, o dos, o una semana. Y se divierten del "otro", y por supuesto, de ellos mismos. Porque todos son respetables hombres de la sociedad: el dueño de un bar, uno que ostenta el dudoso título nobiliario de Conde, un periodista, y un arquitecto del municipio; y a posteriori se agregará un brillante cirujano.
Ellos son el grupo que retornará a la niñez, a esa época donde las líneas divisorias sobre el qué y cómo reírse están por demás de diluidas, y entre presentación de personajes para contrariar aún más sus excesos (y de todo tipo) y despliegue de humor, sí, irreverente, cambian risa por lágrimas a diestra y siniestra.
Si hasta en el funeral del final no pueden dejar de sonreir al sol, pero claro, siempre con la mayor seriedad.
Mención aparte se merecen el grupo de cinco talentos entre los actores, y siguiendo el orden en que los presenté anteriormente: Duilio del Prete, Ugo Tognazzi, Philippe Noiret, Gastone Moschin y Adolfo Celi.
Y entre todas las escenas memorables, me quedo en el momento en que el Profesor Sassaroli le entrega su esposa al enamoradísimo Rambaldo: pero eso sí, su mujer incluye hijos, perro parecido a un hipopótamo, criada y demás accesorios. Y ya allí el gran Adolfo Celi como el Profesor Sassaroli se tornará en uno más del equipo.
Título que dió lugar a dos films posteriores, este Amici Miei (Amigos míos) encuentra a Mario Monicelli con uno de sus títulos más recordados. Y téngase en cuenta que al momento de su realización, el mundo se cobijaba de "ideas políticas" y de revoluciones tardías. Monicelli, en ese contexto, se dedicó a mirar y retratar a la gente, pero no desde lo alto, sino a la altura de sus ojos. Ese es su mayor mérito. Puntaje: 8

Joel Coen - The Big Lebowski (1998)

Como los buenos vinos
A veces geniales, a veces ciertamente insufribles, los hermanos Coen despliegan en esta película ciertas líneas que lo distinguieron en cuanto al cómo construir una comedia. Generalmente con vaivenes que van del género negro -Blood Simple, Miller`s Crossing, Fargo, etc-, a una especie de comedia negra -Raising Arizona, The Hudsucker Proxy, Burn Afther Reading, etc-, los Coen se internan, con su gran Lebowski, en un despliegue de personajes lo más de bizarros.
Si su protagonista, The Dude, se acuesta en su alfombra para escuchar con auriculares...un juego de bowling!!!...bueno, es que estamos en presencia de la psicodelia más pura y lo mejor, filmado con seriedad, lo que provoca una especie de risa o sonrisa nerviosa.
Y eso son los Coen como comediantes, deconstructores del género de tal forma que del mismo solo se avizoran destellos; y a partir de allí, y como si no existieran obstáculos, rearman un espectáculo que la más de las veces necesita de un segundo visionado.
Porque solo en ese segundo visionado es posible desarticular el humor tan fino e inteligente en la construcción del relato.
Como ejemplo sublime, y como tantos que están en esta película ya de culto, la conversación entre Maude Lebowski (Julianne Moore) y The Dude, respecto a la palabra vagina; y mientras el nunca tan irreverente Jeff Bridges bebe uno de sus recurrentes tragos a base, claro, de leche.
Tal humor muchos veces se lo interpreta, a veces con desgano y otras con desparpajo.
Desde el uso cuasi metafórico del término "anal" en su ópera prima Simple Blood a este "vagina", la deconstrucción no solo alcanza al género sino también al lenguaje más coloquial. Y allí es cuando nos encontramos en un verdadero desierto. Se nos cruza que su humor es estúpido, o sencillamente el vuelo es demasiado alto.
En este The Big Lebowski, a once años de su estreno, las claves se nos aparecen más cristalinas que nunca. Y la película es, ciertamente, cada vez mejor. Puntaje: 9

martes, 14 de julio de 2009

Jonas Akerlund - Horsemen (2009)

Un comienzo y un Final
Una serie de asesinatos rituales son investigados por el detective Aidan Breslin. El primero de los cadáveres, que no es tal, es altamente sugestivo. En medio de una especie de río helado, una especie de altar y un plato con copa encima a descubrir por un lugareño en las afueras de una gran ciudad. El detective a cargo arrastra además la cercana muerte de su mujer tras una larga enfermedad y el (des)cuidado de sus dos hijos, un adolescente y un niño pequeño.
La trama se torna más interesante aún cuando los asesinatos están ligados a la Primera parte del Capítulo seis del Apocalipsis, exactamente a la de los cuatro jinetes del apocalipsis, cada uno con su color: rojo, negro, verde y blanco.
Y toda esta primera parte que dura una media hora de película atesora lo mejor de films temáticos similares como Seven de David Fincher, Manhunter de Michael Mann, etc.
Y comienza otro film, uno repetido, estirado, aburrido y lo peor, previsible. Toda la información que leemos al comienzo del film nos alerta de un final que termina pero se intuye que sin saber adonde se dirigía.
El cóctel de crímenes seriales, temas seudo religiosos, asesinatos con resoluciones rituales y signos que le son afines han dado lugar la más de las veces a películas de un nivel por debajo de lo aceptable. Y si bien es verdad que lo sacro se ha degradado en estos tiempos -ya por demás de extensos-, más verdadero resulta saber que los tópicos religiosos y símbolos correspondientes solo importan cuando detrás de la cámara aparecen autores que confiesan su fe.
Allí, y desde la puesta en escena, aquello ligado a todo tipo de misterios se nos revela de otra forma. Como ejemplo de esto comparar este film con The Exorcist III a cargo de William Peter Blatty, escritor de The Exorcist -film dirigido por el maestro William Friedkin-, y que desde su formación jesuita construye un film admirable, oscuro y desolador.
Por lo demás, Hitchcock decía que "cuando mejor era el malo mejor era el film". Del Mal que se apodera del alma de algún personaje en los grandes films contemporáneos, pasamos a este Horsemen que enarbola el Mal como capricho y juego para ordenadores.
Como en todo, en la puesta en escena se responde. Desde ese lugar, el director Jonas Akerlund responde solo por media hora. Puntaje: 3

Oliver Stone - W. (2008)

El Stone que nunca estuvo
W. cuenta la vida de George W. Bush. Uno de los presidentes más odiados de los últimos tiempos. Y la apuesta de Oliver Stone pasa por contarnos la vida de este Bush joven, cuando era un alcohólico y el "hijo de", saltando en el tiempo al Bush que decide la invasión de Irak. Del pasado al presente post 11/9. Un ida y vuelta constante, y donde los asuntos del pasado legalizarán sus acciones en el futuro.
Y pareciera que el director solo intenta ser la más ecuánime posible. Como si solo se pudiera pasear con la cámara y viajar en el tiempo para establecer desde la distancia un estado de situación; y aclaro, que desde la distancia de empatía con el personaje. Y uno al terminar el film se queda con la sensación de que todos los males de la administración tuvieron que ver con ideas y decisiones que sugirió el Vicepresidente Dick Chaney. Como si Bush fuera un monigote que, de tan acomplejado por la relación de su padre con su hermano y el desplante al que se vió sometido, solo firmó decretos desde el más puro desinterés.
Toda la escena de ese ritual "iniciático" al que lo someten cuando es soldado, terminan victimizándolo. O sea, si lo indujeron a tomar alcohol he ahí la fundamentación de su enfermedad; si firma los decretos para legalizar la tortura, un comentario del mismo Bush lo refiere a las "torturas" que recibió en tal ritual.
De campechano, honesto, algo tontuelo, y la justificación que llegó a la presidencia de puro tesón, queda solo un paso para tener cierta empatía con este personaje.
Pero entonces... ¿Qué se propuso Oliver Stone?
Desde su conocido izquierdismo, el film justificaría su honestidad como artista.
Desde el oportunismo histórico, desde esa miopía tan propia y consecutiva de sus películas, este "W." es un eslabón más para un director que supo engañar metódicamente a unos cuantos incautos con su posicionamiento político.
Si algo rescatamos del film es la caracterización de Josh Brolin, y que el único desnudado aquí no es el ex-presidente, sino el mismo Oliver Stone. Puntaje: 3

lunes, 13 de julio de 2009

Pollo con ciruelas - Marjane Satrapi

"Pollo con ciruelas"
Guión y Dibujos: Marjane Satrapi
Norma Editorial
Barcelona, 2008.
Otra joya de Marjane Satrapi
Si la brillante "Persépolis" es ya una obra de culto en la historia del cómics, este "Pollo con ciruelas" no le va en zaga. Y si ambos comparten la cuestión biográfica, lo que en el primero era excesivo y espectacular, en éste segundo prima lo pequeño, lo meramentre anecdótico, pero que teje a lo largo del relato un crescendo dramático con un final mucho más importante que el final del protagonista, pues allí sabremos porqué. Y en ese porqué esta la clave de la obra.
El relato comienza con Nasser Ali Khan intentando conseguir un nuevo Tar, (instrumento tradicional iraní, que es una especie de guitarra de seis cuerdas, con trastes y de largo mastil) debido a que su mujer se lo rompió en una discusión. En este primer capítulo solo sabemos que Nasser es un músico reputado y que ninguno de los instrumentos que le venden iguala el sonido del anterior. Y pese a cruzar todo el país para conseguir algo digno para un músico de su estirpe, ninguno conforma su oído agudo y su inestimable sensibilidad. Luego de esto decide dejarse morir. Y el primer capítulo cierra con el entierro del músico.
Pareciera que estamos en presencia de una historia muy difícil de justificar, al menos en el accionar del músico, padre de dos hijos disímiles.
Lo que sigue en el relato son los últimos ocho días de Nasser. El dibujo y la narración de Marjane Satrapi es ajustado y despliega las viñetas en la página con un candor muy propio de quien sabe de lo que está hablando. Solo puedo decir que entenderemos a Nasser, y que esa sensibilidad extrema se iguala a la de la autora para contar esta maravillosa historia.
El desnudo emocional a la que nos arrastra Marjane se equipara a la extrañeza de uno de los suicidios más extraños y a la vez más comunmente fundamentados.
Novela gráfica que obtuvo el premio como mejor obra en el prestigioso Festival de Angoulême del año 2005, solo puedo agregar que no alcanzan los elogios para una historieta inundada de sencillez y de belleza existencial. Solo dan ganas de leer más y más de esta autora excepcional. Puntaje: 10

Stephen Daldry - The Reader (2008)

Hanna y su doble
"El lector" es una película polémica. Quienes la critican aducen motivos referidos a los desatinos que hicieron en la transposición de la novela al film; quienes la defienden lo que más les interesa es la colectividad de la memoria que encarna el personaje de Michael. Tales lecturas encontradas refieren a un aspecto específico del film: que es el momento en que Michael oculta en el juicio pruebas que liberarían a Hanna de la pena de prisión perpetua. ¿Es correcta su decisión? Para atenuarlas, el film construye en el personaje masculino una pesada culpa que el director se encarga de certificar en la negativa de Hanna hacia el final de un sincero arrepemtimiento, al menos a los oídos de Michael.
Y nada mejor que la elección del casting para los personajes. Si el Michael joven es un adolescente taciturno y desaforado, el Michael adulto es lo más cercano a un estúpido, un Ralph Fiennes desdibujado y siempre en trance.
Un momento del film es revelador, que es cuando Hanna interroga al juez y le inquiere: "¿Usted que hubiera hecho en mi lugar?". Y el juez solo atina a enmudecer. Película tramposa porque de la cobardía de Michael para decidir a partir de la verdad, esconde la doble moral en la justificación del aberrante pasado de Hanna.
Y si supuestamente Michael hace lo correcto, lo hace a partir del error -del mismo error histórico-, de suponer y actuar en nombre de la mayoría. Su deseo no se relaciona con su pulsión. Y allí no solo es un cobarde sino un mentiroso, o sea, un hombre que se engaña. Las lágrimas al entrar a la habitación de Hanna evidencian la estupidez cometida, y su relato a su hija es, lo menos, patético. Era ante los hombres del jurado que Michael debía hablar. Al menos hubiese salvado su conciencia, y no me refiero a la conciencia social.
La clave del film son las puertas. Son las que cierra él a su pasado, pero también las que cerró Hanna una noche desatando el horror; la puerta que duda cruzar Michael en la habitación de ella, y todas las múltiples puertas que aparecen en la puesta en escena que ayudan a conocer y posicionarse en la historia.
La historia la conocemos, a partir de Michael y su falsa ecuanimidad. A Hanna la juzgó un tribunal. A Michael solo le queda llorar frente a un espejo. Y es el único tribunal, eternamente, que es imparcial. Felizmente. Puntaje: 5

miércoles, 8 de julio de 2009

McG - Terminator Salvation (2009)

Un Terminator salvado
Esta podríamos denominar cuarta parte de Terminator se retrae especularmente a los dos primeros de la saga y por lo demás brillantes films de Cameron. Toda la acción se desencadena en el futuro, con John Connor allí presente pero también con el otro personaje principal de esta cuarta parte: Marcus.
Condenado a muerte, cede su cuerpo para la investigación científica y ya aparece allí la primera disgresión visible de Marcus: lo que veremos en un futuro es casi una imagen, un organismo cibernético controlado por un chip oculto en su cabeza y que solo posee su corazón humano. En ese beso de una mujer que le queda poco de vida, muy cercana a la muerte, se emparenta con ella: es la muerte a través de la ciencia quien controlará el futuro de Marcus en el más allá y luego, claro, bien presente en la historia narrada.Emblema que es demás manifiesto en cuanto a su significación de dualidad y el combate al que se someterá, mucho más importante que el resto de los combates que aparecerán en la trama.
Allí es donde se enparenta con los films de Cameron, tan incomprendido en cuanto a la idea que encierran sus dos films de Terminator: en los dos está atravesada la mitología cristiana como hilo que vertebra los dos relatos.
Es epifánico el momento en que Marcus, "crucificado" en un momento revela esa verdad a John Connor que finalmente entenderá. El combate al que se somete Marcus es una clara victoria del "bien", esa elección que conlleva a la verdad, eternamente. Puntaje: 8

Gregg Araki - Misterious Skin (2004)

El pasado los condena
Neil y Brian son dos niños que coinciden en un equipo de béisbol a la edad de ocho años. Pero en medio de un partido se desata una tormenta y nada volverá a ser igual para esos niños.
Brian aparece en el sótano de su casa sangrando en la nariz y con su uniforme de jugador listo para el juego. Cree que ha sido abducido por extraterrestres y su conducta cambia radicalmente. Comienza a mojar la cama de noche y solo recibe distancia e incomprensión de sus padres. Crecerá toda su adolescencia con ese pensamiento unívoco y contactará a otra abducida que aparecerá por televisión contando su drama. El conocerla lo llevará a intentar develar la verdad, pero es justamente en el acercamiento sexual que le propone la joven donde se visualiza el acorazado estigma que acarrea el joven.
Por otro lado, Neil, quien crecerá con fuertes convicciones de conducta homosexual y sobrevivirá su adolescencia como una especie de taxi boy para hombres mayores. Hará crisis también al final de la adolescencia y se largará a la gran ciudad, New York, donde colisionará hacia el final con un nazi en una habitación perdida perdiendo todo tipo de eje en sus acciones.
Es por Neil que Brian reconstituye ese agujero negro de su memoria, encontrándose juntos en un viaje al pasado que el director Gregg Araki muestra con una solvencia elocuente.
Gran film de este director considerado independiente, que avanza en el descubrimiento de la tragedia abrazando con ternura a los dos niños y a puro golpe al espectador. Puntaje: 8

domingo, 5 de julio de 2009

James Gray - Two Lovers (2008)

El cine de todos los tiempos
Del director de la excelente We Own the Night, James Gray nos entrega una película que puentea hacia lo mejor del cine clásico de otros tiempos. Ya en esa película era visible sus lazos hacia un cine casi imposible de ver hoy día. Polémico y discutido, la crítica francesa y española bordea sus apreciaciones entre talentoso e ineficaz. Con Gray no es posible quedar en el medio, se lo ama o se lo odia. Él encarna lo mejor de un cine que aún hoy sigue siendo estúpidamente discutido. Como se ha leído, considero a James Gray un autor notable y de lo mejor del cine contemporáneo.
Leonard Kraditor es el adoptado hijo de una familia judía. Ya aquí aparece la primera disgresión con la que se construye este film. Leonard, padece además de transtorno bipolar (entre dos polos, la euforia y la depresión) y vive medicado. Tal bifurcación se consuma en la diégesis con la aparición de dos mujeres: una morocha y una rubia. La primera, Michelle, una joven algo desequilibrada e inestable que está de novia con un hombre casado, pero de la que Leonard se va a enamorar. Luego la morocha, Sandra, judía también y que los padres de ambas familias intentan ligar para continuar su emporio de tintorerías. Sandra es una especie de Ariadna que encarna el amor puro y sagrado. Michelle, el amor carnal y pasional.
Tal dualidad es reconstruída no solo simetricamente en la trama, sino también en la puesta en escena. De un segundo intento de suicidio de Leonard, replicará al primero y a una acción de Michelle; de los padres controladores de una familia a la otra; de la ópera fuera de campo de una pareja a la escucha fuera de campo de otra ópera de uno de los personajes; del sumergirse en el mar al comienzo del film al pataleo final en el océano; del ser un hijo adoptado por sus padres hasta la expresiva mostración y literal de tomarlo como tal del novio de Michelle; todo en el film es un doble perfecto y especular que eleva esta película a niveles de autoconsciencia de alguien que sabe, mucho y bien de todo el cine.
La escena donde está Michelle en cama, el novio a su lado y Leonard tras la puerta bien podría haber sido construída por el mismo Fritz Lang: al novio lo reflejará una sombra, eso oscuro e indiscernible que bordea al perfil del personaje; a Leonard lo reflejará un espejo, subrayando su padecimiento bipolar y también, claro, su calidad de entre en la que transcurre su vida.
Y la secuencia final con guante al agua incluído lo subrayaría sin dudas el mismo Hitchcok: del anillo con una piedra que arroja a la arena, luego de reconocerce y elegir, se tornará de entre todas las piedras de la arena en eso que emergerá como lo valioso y único posible: su elección de vida lo ha salvado y de varias maneras.
Un excelente film de Gray al que habrá que seguir los pasos como uno de los autores más notables del cine contemporáneo. Puntaje: 9

El día del juicio - Ricardo Barreiro / Francisco Solano López

"El día del juicio"
Guión: Ricardo Barreiro
Dibujos: Francisco Solano López
Doedytores
Buenos Aires, 2009
Dislocada y ensombrecida
Historieta realizada para Italia, luego comprada por Columba y publicada en uno de sus títulos: D´artagnan. Edición completa con sus diez partes, esta historieta es un hallazgo para esta colección de Biblioteca de Novela Gráfica.
Un hijo bastardo de Jorge Escobar, Luis Mosquera, tomará las riendas del cartel de Medellín. Luis, educado en Londres, y calificado alumno, perpetrará una venganza contra los Estados Unidos por la muerte de sus padres. En paralelo, Dick Master, periodista estrella del "Herald of Manhattan", será quien seguirá la pista de los atentados.
Si bien el guión de Ricardo Barreiro aparece como una retahíla de lugares comunes y episodios exagerados, también es cierto que tiene una dinámica muy propia de la mejor tradición narrativa argentina. Allí en la década del `50 y con Oesterheld a la cabeza, la narrativa se desplegaba a través de los géneros y con brillos hoy ausentes -ante no saber bien que contar-, entre otras cosas. Barreiro supo tomar la posta con un relato de extraordinaria agilidad, y el dibujo de Solano López merece un comentario aparte.
La originalidad del dibujante se constituye siempre en un personalísimo estilo que sigue generando admiración. En esta historieta despliega la pura acción con episodios de violencia, sexo y movimiento de una esquisitez asombrosa.
Gran historieta de dos maestros de la historieta argentina que en medio de la producción industrial en momentos de su realización, generan una revisión placentera a años de su construcción. Puntaje: 8

martes, 30 de junio de 2009

Kurt Wimmer - Equilibrium (2002)

Una vuelta en el parque
Estamos en el futuro. Un escuadrón de policías en una simbiosis entre nazis con sobretodos de personajes de Matrix, irrumpen en una locación y al mejor estilo del film nombrado arrasan con los que están adentro, quemando el original de La Gioconda de Leonardo Da Vinci como corolario.
Es que es un tiempo donde están prohibidas las artes y cualquier manifestación de lo sensible. Las emociones están desterradas a partir del consumo obligado, por parte del gobierno, de una droga que vuelve a los humanos insensibles.
El objetivo es erradicar las guerras, tomando como principio que éstas se desarrollan a partir del descontrol emocional de los hombres.
El más brillante de entre todos los policías, John Preston, ya ha entregado a su esposa para ser exterminada y luego de operar con su mejor amigo algo sucede. Y deja de tomar la droga y comienza a sentir.
La trama se torna por momentos interesante pero nunca deja de mostrar una abulia creativa en tanto la cuestión sea la de desplegarse en el maniqueísmo y en la mostración de sujetos dibujados con un solo tono.
Si la endeblez de la historia no alcanzara, la falta de grises se encarga del resto. Aún así, los momentos de acción están bien resueltos y la vuelta de tuerca final no es poca cosa. Una película que sube y baja a partir de rebotar en el suelo de lo ordinario, pero que por momentos llega a desplegar poesía en su forma como la ejecución de Brandt. Puntaje: 6

Jean Becker - Deux jours a tuer (2008)

Derecha por izquierda
Un hombre de 42 años decide decir basta. Arruina la relación con un cliente de la agencia publicitaria donde es dueño y acto seguido decide venderle su parte al socio. En su casa decide terminar la relación con su mujer y despedirse de sus amigos en el día de su cumpleaños peleándose con todos. Critica si más la patética vida de clase media en la que se ve inmerso tanto él como sus amigos y desenmascara a diestra y siniestra a cada uno, inclusive con la mujer de uno de sus amigos de quien publicita que se le tiró al ir a buscar más champagne al sótano.
La película sorprende con un personaje que parece encarnar y a la vez descarnarse de todas y cada una de las huellas que la vida social burguesa los ha apresado. El asunto es que seguidamente viene una de las cuestiones más importantes del cine: ¿cómo sigue?...
Y lo que parece una diatriba de lugares comunes termina siendo una redención de su persona, y, para peor, de la vida "equilibrada" que llevaba.
Si la moraleja era que todo fue un bluff y mientras todo está bien esa es la vida pretendida...
Una película que pierde la brújula justo cuando más se la necesitaba, una escondida y a todas luces reveladora pretención de inquisición social edulcorada de flagelación individual y reconsideración burguesa. Puntaje: 5

domingo, 28 de junio de 2009

Chester Himes - El Jeque de Harlem

"El Jeque de Harlem"
Chester Himes
Barral Editores
Barcelona, 1975
Chester Himes: el más negro de los novelistas negros
Chester Himes fue el creador de esa dupla increíble:
"Sepulturero" Jones y "Ataúd" Johnson. Dos policías que investigan en el barrio de Harlem, un barrio donde todo es posible, donde al levantar la cabeza uno puede ver cruzar por una avenida a un motociclista sin cabeza, o, como en este caso, un comienzo donde un negro ataca a un fornido blanco que se atrevió a caer en un bar 100% negro y desatarse una pelea que termina con el primero sin un brazo amputado por el hacha del barman. En Harlem todo es posible.
Su primer novela con estos personajes es: "Por amor a Imabelle", editada por Orbis y dos editoriales más en las que la pésima traducción española a cargo de Josep Elías Cornet con su jeringoza gallega termina por arruinarla por completo; luego le sigue esta: "El jeque de Harlem", única traducción al español y prácticamente inconseguible ya; la tercera: "El gran sueño de oro", donde ya las historias son de un tono por momentos surrealistas hasta ordenarse en una lógica atroz y desesperanzada; la cuarta: "A Jealous Man Can`t Win", de la que desconozco si existió traducción alguna a nuestro idioma; la quinta: "Todos muertos", editada por Orbis, Bruguera y otras; la sexta: "Empieza el calor", con ediciones de Orbis y de Grijalbo Mondadori, entre otras; la séptima: "Algodón en Harlem", con ediciones de Orbis, Grijalbo Mondadori y Bruguera entre otras; y la octava y última: "Un ciego con una pistola", a cargo de Bruguera.
Los títulos originales son diferentes y fueron cambiando según sean los Estados Unidos o Francia los primeros editores para su distribución internacional, de allí que no utilizo tales idiomas excepto en la cuarta, sin edición española hasta donde es posible saber.
El asesinato de un blanco de un balazo en la cabeza en medio de la calle y el disparo a quemarropa de "Ataúd" Johnson sobre un joven negro vestido con túnicas árabes da comienzo a una investigación que bordea la inmersión en los prostíbulos donde se captan adolescentes que a cambio de dinero son utilizadas para sesiones sádicas por un importante gerente de ventas.
Tanto el poder político como el policial resguardan estas actividades y "Sepulturero" irá hasta el final del caso más no para darles la verdad del mismo (se la queda para solamente él), sino para ordenar apenas alguna pieza de un mundo que está engulléndose a sí mismo en el barrio que tan bien conoce.
Leer a Chester Himes pone a las claras la diferencia abisal entre éste y tantos periodistas devenidos a escritores del género y sobrevalorados in extremis en estos tiempos.
Un negro que escribió desde su condición de tal, y radiografió como nadie ese Harlem que en la década de los `50 era el recipiente de deshechos de la metrópoli más importante del mundo. Puntaje: 10

sábado, 27 de junio de 2009

Claude Chabrol - Bellamy (2008)

Caída libre
Una serie de travellings sobre un cementerio, luego otro hacia el abismo que encuentra un automóvil quemado, un cuerpo incinerado todavía con el cinturón de seguridad, y su cabeza desplazada en el suelo. Fin de la presentación y fin también de lo mejor de la película.
Un policía de vacaciones con su mujer, articula una doble huída de ella y del deseo de su esposa de viajar en un crucero, a partir de un caso que le cae como del cielo, y de su hermano, una inversión perfecta de su carácter bonachón.
Claude Chabrol establece rápidamente otra vez sus temas recurrentes y que deben articularse para entender como el caso del merodeador en su casa se enlaza con la llegada de su hermano.
El film opera desde el muestreo de situaciones anodinas y falsamente no importantes para construir poco a poco un descenso a ese abismo que el filme promete en su introducción. El problema es que la profundidad de ese abismo es tan leve que más parece un pequeño salto de desnivel.
Chabrol equivoca el tono, y lo más grave, olvida que el género, en el cual y desde el cual edifica la trama, tiene leyes que sí son flexibles, pero no son infinitas. El tedio de someter al espectador en la escena de la cena con el odontólogo de su mujer para poder obtener Bellamy algún dato respecto a un caso, es de un tono tan grosero que no parece del mismo director.
Y si de rescatar algo más se trata, el recorrido del hermano hacia el final sobre su automóvil por rutas secundarias y prontamente llena de malezas es de una belleza sublime tan abiertamente contradictoria con toda la puesta anterior de la película. Todo en el film es un doble, de forma, de contenidos y de apariciones. Pero las partes olvidables superan largamente lo poco rescatable de ésta última película del gran Chabrol. Puntaje: 5

lunes, 15 de junio de 2009

Rubem Fonseca - Ella y otras mujeres

"Ella y otras mujeres"
Rubem Fonseca
Editorial Norma
Bogotá, 2008
Lo último del maestro
El título del libro refiere a que uno de los cuentos se llama Ella, llevando el resto el nombre de las mujeres protagonistas. Veintisiete cuentos en total, desde Alice a Zezé, pues además están ordenados alfabeticamente. Y si bien sus personajes son mujeres, lo son en función de aquellos que los acechan sexualmente: hombres u otras mujeres.
Y justamente en el cuento titulado: Ella, aparece una especie de clave para leer el resto de los cuentos; desde la frase final de éste: "En la cama no se habla de filosofía".
Y desde allí leer encandilado el resto, como una especie de insatisfacción constante donde más tarde o temprano la desaveniencia sexual se determina por diferentes angulaciones en ver la vida entre Ella, justamente, y el resto de la gente.
O entre una mujer y el resto: hombres o mujeres. Si Fonseca se guía por este principio, es claro que justamente en el desenvolvimiento sexual no hay margen para el error: lo bueno dura poco, porque más tarde o más temprano entra la vida a la cama, el resto de la vida.
Buscando esa escisión, Fonseca despliega una encadenada series de mundos distintos y que se parecen apenas oblicuamente: todos se repliegan en el dormitorio o casi.
Si la larga lista de cuentos permiten pensar en cierta irregularidad, la lectura de los mismos nos indicarán lo contrario.
Desde esa síntesis que lleva a que cada relato no pase de las cinco hojas, Rubem Fonseca despliega un universo a todas luces fascinante. Puntaje: 10

Mimi Leder - The Code (2009)

En la mira del halcón maltés
En The Code se utilizan los mismos procedimientos mametianos que en muchos films contemporáneos, pero esta vez hay un acertado uso de las máscaras que se colocan los personajes.
Se ha criticado a esta película como una más de una suerte de films anodinos y repetidos, y sin embargo la película encierra algunas claves que vale la pena destacar.
En primer lugar que los personajes principales son todos extranjeros o correspondientes a las minorías en los Estados Unidos; en segundo lugar que el film nunca niega un principio de levedad que la torna legítima en cuanto a sus propósitos; en tercer lugar que encarrila una mirada sobre los films sobre robos y la cita a sus directores clásicos como Jules Dassin; los usos de Flash-Back en varias escenas son lo menos, acertados y por último, y quizá lo que la convierte en un film al menos recomendable, su cita explícita a The Maltese Falcon, de John Huston: la materialidad de los objetos robados los torna similar a los del mítico film: los objetos son de la misma materialidad que la de los sueños.
Esa excusa y finalmente propósito, esconde el secreto de The Code: todo lo que mira Gabriel Martín es de una falsedad absoluta, exactamente como no entender el propósito del robo. Lamentablemente se nota la mano insufrible detrás de cámara que genera ciertas torpezas narrativas. Aún así el resto se encarga de salvar la idea que la sustenta.
Puntaje: 7

jueves, 11 de junio de 2009

Rubem Fonseca - Pequeñas criaturas

"Pequeñas criaturas"
Rubem Fonseca
Editorial Norma
Bogotá, 2006
El ángel de la escritura
Treinta cuentos. Treinta formidables e increíbles cuentos. De eso se trata este libro de Fonseca que no da respiro y que obliga a recorrerlo casi sin interrupciones. La prosa de Rubem Fonseca es acelerada y ajustada al relato de una forma inigualable. No es minimalista, es exacto. Nada sobra en sus cuentos, y si algo sobra es esa capacidad de recorrer el espíritu de esas pequeñas criaturas con que titula al libro, cada uno de nosotros que más tarde o más temprano nos parecemos a ellos. Fonseca no se ahorra relatarnos muchos de los cuentos en primera persona, y allí es posible observar su capacidad de entender a todos sus personajes. Como un ángel bendito, Rubem Fonseca es pura piedad en su pluma: nos hace ver que parecidos que fuimos con todos sus personajes.
Y nada mejor que un ejemplo con uno de sus cuentos. Son treinta, y revelaré solo uno de ellos, y no el mejor, precisamente: "Libreta de nombres".
Digamos que este hombre separado comienza a escribir en una libreta los nombre de las mujeres con las que se acuesta agregando características de ellas. La última, que le costó muchísimo llevarla al departamento encontró la libreta roja sobre el escritorio con el título "Las mujeres que amé". Andressa se enoja, se siente humillada y quiere irse, él finalmente acepta que lea la libreta, en medio del llanto ella accede y lee que son solo cinco mujeres...Con vos son seis, le agrega él. "Marta: le gustan los gatos y contemplar las puestas de sol. Silvia: le interesa la ecología..." Ella observa que el hombre es apenas un romántico y accede así a su dormitorio. Cuando ella se va, él toma la verdadera libreta de nombres, no la roja sobre el escritorio sino la gris escondida en una cajón, y allí escribe:... No revelaré ni el sentido de tales anotaciones que conocemos al principio del cuento, ni lo que escribe al final. Lean este libro. Es excelente. Es el gran Fonseca. Puntaje: 10